CRÓNICA DE FE
dvasquezmorales@gmail.com

La Jornada Mundial de las Misiones llega a su centenario con un llamado a renovar la vocación misionera de todos los bautizados
La Iglesia se prepara para vivir en 2026 una celebración de profundo significado: la 100.ª Jornada Mundial de las Misiones, una fecha que durante un siglo ha convocado a millones de católicos alrededor de la oración, el sacrificio, la solidaridad y el compromiso con la evangelización.
El próximo domingo 18 de octubre de 2026, comunidades católicas de todo el mundo celebrarán esta jornada bajo el lema elegido por el papa León XIV: «Uno en Cristo, unidos en la misión». La celebración recuerda los cien años transcurridos desde que el papa Pío XI instituyó en 1926 el Domingo Mundial de las Misiones, a propuesta de la Sociedad para la Propagación de la Fe.
Más que una celebración conmemorativa, este centenario constituye una invitación a mirar nuevamente hacia las raíces misioneras de la Iglesia y preguntarnos qué significa hoy ser una comunidad enviada a anunciar el Evangelio.
Cien años de una jornada que hizo visible la misión
Desde 1926, el Domingo Mundial de las Misiones se ha convertido en una expresión concreta de la dimensión universal de la Iglesia. La jornada nació vinculada a la Sociedad para la Propagación de la Fe y busca fortalecer la conciencia misionera de los católicos.
Los donativos recogidos durante esta celebración son destinados, a través de las Obras Misionales Pontificias, a diversas necesidades de la evangelización, especialmente en comunidades cristianas que necesitan apoyo para continuar su camino de crecimiento.
Durante un siglo, esta jornada ha permitido que comunidades de distintas culturas y continentes se reconozcan como parte de una misma tarea: anunciar a Jesucristo y acompañar a las Iglesias que necesitan apoyo.
«Uno en Cristo, unidos en la misión»
El lema de este centenario, «Uno en Cristo, unidos en la misión», remite a la oración de Jesús: «Que todos sean uno» (Jn 17,21).
La unidad no es solamente un ideal comunitario; también forma parte del testimonio evangelizador. Una comunidad marcada por la fraternidad, la reconciliación y el servicio puede hacer visible el amor de Dios.
La misión, por tanto, no comienza únicamente cuando un sacerdote, una religiosa o un laico parte hacia otro país. Comienza en el encuentro personal con Cristo y se expresa en la manera concreta en que cada bautizado vive su fe.
La misión es tarea de todos
Uno de los grandes desafíos de este centenario consiste en superar la idea de que la misión pertenece exclusivamente a quienes reciben una vocación misionera especial. Todo bautizado está llamado a participar en la misión de la Iglesia.
Un padre y una madre que educan a sus hijos en la fe realizan una tarea misionera. También lo hace un catequista que acompaña a niños y jóvenes, un enfermo que mantiene viva su confianza en Dios, quien visita a una persona sola o ayuda a una familia necesitada.
La misión puede comenzar en lugares sencillos: el hogar, el barrio, la escuela, el trabajo, la parroquia y también los espacios digitales.
República Dominicana: una Iglesia llamada a salir
Para la Iglesia que peregrina en la República Dominicana, este centenario puede convertirse en una oportunidad para renovar la conciencia de que la fe recibida también debe ser compartida.
Nuestro país cuenta con numerosas parroquias, movimientos, asociaciones y comunidades que trabajan en la evangelización. Sin embargo, la misión no puede limitarse a conservar lo que ya existe.
Las familias necesitan acompañamiento, muchos jóvenes buscan respuestas, existen situaciones de pobreza y exclusión, y nuestra sociedad necesita testimonios de fraternidad, honestidad, solidaridad y servicio.
Evangelizar significa anunciar a Cristo, pero también hacer visible su amor mediante acciones concretas. Por eso, este aniversario puede llevar a nuestras comunidades a preguntarse: ¿cómo estamos anunciando a Jesús? ¿Cómo nos acercamos a quienes se han alejado de la Iglesia? ¿Cómo acompañamos a los jóvenes y utilizamos los medios digitales para evangelizar?
Orar, ofrecer y compartir
La Jornada Mundial de las Misiones recuerda que la cooperación misionera puede expresarse mediante la oración, el sacrificio y la ayuda material.
No todos pueden viajar a territorios de misión, pero todos pueden orar por quienes anuncian el Evangelio. No todos pueden dedicar su vida a la misión «ad gentes», pero pueden ofrecer sus trabajos, dificultades y sacrificios por la evangelización. Y quienes pueden colaborar materialmente hacen posible que otros continúen esta tarea.
Así se comprende que la misión es de toda la Iglesia.
El centenario como renovación del Bautismo
Para Aire96FM, este centenario ofrece una oportunidad para recordar la profunda relación entre Bautismo y misión.
Por el Bautismo, el cristiano entra en la vida de Cristo y forma parte de la Iglesia. Esa pertenencia lleva consigo la responsabilidad de ser testigo. Vivir el Bautismo significa permitir que la fe transforme nuestra manera de pensar, hablar, trabajar, relacionarnos y servir.
La misión comienza cuando dejamos de preguntarnos solamente qué podemos recibir de la Iglesia y empezamos también a preguntarnos qué podemos aportar a la misión de Cristo.
Una Iglesia que sale al encuentro
Cien años después de aquella iniciativa de Pío XI, la misión continúa. Continúa en una parroquia que abre sus puertas, en una familia que reza unida, en un catequista, en un sacerdote, en una religiosa, en un joven que descubre su vocación de discípulo misionero y en cada bautizado que comprende que la fe no es un tesoro para guardar, sino un don para compartir.
El lema «Uno en Cristo, unidos en la misión» invita a caminar juntos: una Iglesia que escucha, sirve, acompaña y anuncia.
El centenario nos recuerda que la misión no es una actividad más dentro de la Iglesia. Es parte esencial de su identidad.
Y para cada bautizado permanece una pregunta: ¿qué estoy haciendo yo para que Jesucristo sea conocido, amado y vivido en mi familia, en mi comunidad y en nuestra sociedad?
La misión sigue. Y comienza hoy.
CARTA DE FELICITACIÓN A VIDA FM POR SU XXIII ANIVERSARIO
73 AÑOS DE FE, ENTREGA Y AMOR: UNA IGLESIA QUE SIGUE ANUNCIANDO A CRISTO
CARTA DE FELICITACIÓN. A la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros en su 73.º aniversario
La Palabra cada día
Lecturas Moniciones Homilías

Aire96FM, llevando esperanza, valores y fe a cada rincón de nuestra tierra.
💬 Sé el primero en comentar